Misterios Gloriosos

MISTERIO GLORIOSO: LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Misterios Gloriosos

(Mt 28, 5-6) “El Ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Venid, ved el lugar donde estaba. Y ahora id en seguida a decir a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos.”  Palabra de Dios.

Jesús resucitado ha probado que el hombre junto a él tiene poder sobre el pecado y sobre la muerte. Jesús, ayúdanos a resucitar, sálvanos del pecado, del enemigo, danos Tu luz, danos Tu Alegría. Reaviva en nosotros el amor, la fe, la esperanza, y el regalo de la oración. Permítenos pedir a la Virgen María una fe inquebrantable. . Amén.

Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria. JACULATORIAS

MISTERIO DOLOROSO: LA FLAGELACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Misterios Gloriosos

(Jn 18, 33, 19;1) Pilato “volvió a salir donde los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en él (...). ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos? Ellos volvieron a gritar diciendo: ¡A ése, no; a Barrabás! (...) Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.” Palabra de Dios.

Cuanto dolor, tormentos y heridas abran en el cuerpo de Jesús? Cuanta sangre cayó al suelo, mientras sus verdugos reían, lo insultaban, y reunían sus fuerzas para volver a golpear el inocente cuerpo de Jesús? Permítenos aceptar los insultos por amor a nuestro Señor y arrepentirnos de nuestros pecados. Amén.

Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria. JACULATORIAS

MISTERIO DOLOROSO: LA CORONACIÓN DE ESPINAS  

Misterios Gloriosos

(Jn 18, 33, 19;1) Los soldados “trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.” Palabra de Dios.

Piensa en las indignaciones, ofensas, y humillaciones que Jesús sufrió. Parece decirnos “Porque te desesperas cuando sufres? Es esa la manera en que me amas? Medita mi pasión y encuentra en ella un rico alimento espiritual.” Madre, permítenos pedir el regalo de la paciencia y aceptar todas las humillaciones, pensando cuanto Jesús sufrió por nosotros. Amén.

Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria. JACULATORIAS

MISTERIO DOLOROSO: JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS

Misterios Gloriosos

(Lc 23,26-32) “Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle”. “Y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario”. “Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, (...) a que llevara su cruz.” Palabra de Dios.

Aún y cuando Jesús hubiera sufrido solo por ti, Jesús hubiera aceptado tales dolores, grande es su amor por ti. A lo largo del camino al Calvario, Jesús ve a su Madre. Podremos imaginarnos el momento cuando sus ojos se encontraron? O cuanto su corazón debió haber sentido dolor. Permítenos pedir María la gracia de siempre aceptar nuestra cruz cada día para seguir a Jesús.  Amén.

Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria. JACULATORIAS

MISTERIO DOLOROSO: LA CRUCIFIXIÓN  

Misterios Gloriosos

(Lc 23, 33-34, 44-46; Jn 19, 33-35)  “Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron. (...) Jesús decía: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen (...). Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona (...). Jesús, dando un fuerte grito, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu y, dicho esto, expiró.” “Como le vieron muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.” Palabra de Dios.

Jesús desea vernos cerca de María, Esto es lo que él quiere. Él nos pide que nos encomendemos a la Virgen María. Él nos pide reconocer a Nuestra Señora como Nuestra Madre, quién encenderá en nosotros un amor ferviente a su hijo. María, nosotros creemos en ti, tómanos y llévanos al refugio de tu Inmaculado Corazón, alivia nuestra soberbia con tu humildad, que es la que nos aparta de Dios.  Amén.

Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria. JACULATORIAS